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Se acabó el mito

Un artículo publicado por Public Library of Science de EEUU a desvelado que las leyes y mitos que prohiben las relaciones entre primos hermanos carecen de fundamento científico, basados en una nueva revisión a unos estudios efectuados en el 2002 sobre los defectos del nacimiento en los hijos de éstos, determinando que el riesgo es mucho menor de lo que se pensaba.



La sociedad nacional de consejeros genéticos de Estados Unidos indica que el riesgo promedio de defectos de nacimiento entre los hijos de primos hermanos es del 1'7 al 2%, más alto que entre la población en general, y el riesgo de la muerte en la infancia es 4'4 más alto.

Según el profesor de zoología de la universidad de Otago, en Nueva Zelanda, Hamish Spencer, "las mujeres de 40 años tienen un riesgo similar de tener hijos con defectos de nacimiento y nadie sugiere que a ellas de les debería impedir tener hijos".
"Las personas con la enfermedad de Huntington y otros trastornos dominantes tienen un riesgo un 50% más alto de transmitir los genes subyacentes a sus descencientes, y tampoco se les prohibe que se reproduzcan", dijo.

Lo cierto es que en países como EEUU hay 31 estados que prohiben las bodas entre primos por riesgo, precisamente a que sus hijos nazcan deformes, en algunos casos solo lo permiten después de que la pareja se someta a asesorías genéticas, de que hayan superado la edad reproductiva o si uno de los dos es estéril.

Los científicos nombran como ejemplo el matrimonio del científico Charles Darwin y su prima Emma Wedgwood, que tuvieron 10 hijos, todos sanos.

Las leyes en estos casos tendrán que cambiar con el tiempo, dado que ya no hay nada que indique ni que pueda mantener estas falsas teorías y mitos que hoy en día ya carecen de todo fundamento científico. Por suerte, en Europa no hay ningún país que prohiba estos matrimonios.

2 comentarios:

Juanjo dijo...

A mí me parece bien. Es más, unos tíos mío son primos entre sí. Y mis primos no tienen ningún problema.

Saludos.

Perséfone dijo...

Con el mestizaje que existe hoy en día estas prohibiciones resultan poco menos que absurdas (a la par que injusta).

Para que existiese algún problema de gravedad tendrían que darse casos muy reiterativos dentro de una misma familia (es decir, que hijos de primos también tuvieran descendencia con otros familiares y así sucesivamente).

Y qué quieres que te diga, con las relaciones sociales tan amplias (gracias a Dios) que tenemos hoy día e sprácticamente imposible que eso suceda.

Pero carajo, ¡que manía tienen algunos con prohibirle a la gente que se quiera y s eenamore de quien le plazca!

Un saludo.