RSS

El riesgo de chupetes y chuparse el dedo

Si los hábitos -tan comunes en los bebés- de chuparse el dedo, succionar el chupete y tomar del biberón ya cuentan con multitud de enemigos a causa de la supuesta deformación de los dientes, a estos se le podrían sumar muchos más tras la conclusión a la que ha llegado un estudio realizado en Chile. Y es que estos podrían podrían afectar el desarrollo del habla del niño si se llevan a cabo durante mucho tiempo.

Los investigadores descubrieron que, dentro del grupo de 28 niños de entre 3 y 5 años que estudiaron, los niños que tenían alguno de estos hábitos de forma persistente mostraron un mayor riesgo de trastornos del habla en edad preescolar (por ejemplo, dificultades para pronunciar ciertos sonidos de palabras o para simplificar su pronunciación).

Durante el estudio, se reunió información de los padres sobre las conductas de alimentación y hábitos de succión durante la infancia del niño y evaluaron su capacidad de habla.

Descubrieron así que los niños que se chupaban el dedo mostraban tres veces más riesgo de desarrollar un trastorno del habla, igual que aquellos que alargaban el uso del chupete durante más de tres años o que al retrasar la toma de biberón hasta que el bebé tuviera al menos 9 meses podía reducirse el riesgo de desarrollar estos trastornos en el futuro.

Dicho de otro modo, el estudio sugiere que si el bebé extiende el hábito de succionar a actividades no relacionadas con el amamantamiento puede tener efectos perjudiciales en el desarrollo del habla del infante debido a que el niño no ejercita todos los músculos de la cavidad oral y, por tanto, no alcanza a desarrollar la musculatura necesaria para la capacidad del habla.

Una vez expuesto el tema, me gustaría conocer vuestra opinión y experiencia al respecto:

¿Sois partidarios del uso del chupete? En caso afirmativo ¿Cuanto tiempo pensáis que se ha de prolongar?

3 comentarios:

Juanjo dijo...

Pues no sé... Aún no ha llegado mi pequeñajo, pero lo meditaré..

Un abrazo.

aguacateyfresas dijo...

Creo que la succión como acto reflejo en el bebé, cuando es pequeño se puede acompañar con el uso del chupete, pero no en demasía, equilibradamente, y para determinados momentos, pero sólo mientras es bebé, no extendería el uso más allá del año, por otro lado, a estas alturas ya tendrá otras inquietudes, gateará, empezará a pararse solito, no lo necesitará y podrá prescindir de éste, ahora creo que sí provoca su uso en demasía lo que se llama el paladar ojival, un saludo grande y gracias por tu artículo.

Cloe dijo...

Yo usé chupete hasta los 5 años y hablo perfectamente, mi tío hasta los 10 y mi tía hasta los 8, mi madre también hasta los 5 y todos hablamos divinamente.
El dedo es mucho peor, deforma el paladar, además no es lo mismo según qué chupetes, si usas los anátomicos con forma de pezón no pasa nada, los que dan problemas son los redondos.

De igual manera pienso que el chupete puede ayudar mucho a la relajación así como al ansia de muchos bebés, como ocurrió en el caso de mi hijo.